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Los relojes electrónicos son más fiables, más económicos y necesitan menos mantenimiento que los relojes de pulsera mecánicos, pero, aún así, cada año se fabrican y se venden miles de relojes de funcionamiento mecánico, cuando, en un principio, se trata una decisión ineficiente y poco lógica, ¿por qué se da este fenómeno?

El funcionamiento de la maquinaria de los relojes mecánicos data de hace dos siglos y desde ese momento apenas ha cambiado, si lo comparamos con la revolución que ha habido con la aparición de las maquinarias electrónicas.

Aún así, los relojes mecánicos siguen teniendo gran cantidad de adeptos que los valoran, sobre todo, por el encanto especial que tienen este tipo de relojes. El trabajo artesanal que hay detrás de ellos y el hecho de que cada maquinaria sea diferente de la anterior porque no ha sido producida en masa, es también otro de los factores más importantes y mejor valorados por aquellos que prefieren los relojes de pulsera mecánicos.

Otro factor que también entra en juego es la tremenda fascinación que genera una maquinaria relojera mecánica bien fabricada, en la que cada pequeña pieza que la conforma es necesaria para el buen funcionamiento del conjunto, y en el que el solo hecho de que una pieza no esté bien colocada, afecta al funcionamiento de todo el reloj.

En otro orden de cosas, y desde el punto de vista de las desventajas, la maquinara mecánica tiende a sufrir retrasos periódicos, los cuáles son mayores o menores en función de la calidad de la maquinaria y de la precisión que ha habido en la implantación de piezas. Estos relojes necesitan que se les de cuerda de manera periódica para que sigan funcionando.

Por todos estos motivos, los relojes de pulsera mecánicos son más caros, se retrasan más y necesitan más mantenimiento, pero aún así mantienen un encanto que los hace especiales y que no pueden ofrecer los relojes que tienen mecanismos electrónicos.

Y es ese encanto especial el que posibilita que cada año se sigan produciendo miles de estos relojes, y que sean adquiridos por aquellos hombres y mujeres que aprecian el trabajo manual y artesanal que hay detrás de este tipo de maquinarias.