Los relojes de pulsera de cuarzo se han hecho totalmente con el mercado de maquinarias de los relojes de pulsera, debido a sus mejores prestaciones en comparación al resto de maquinarias tradicionales que se utilizaban hasta que apareció la tecnología de cuarzo.
La razón por la que se ha producido este cambio, y ahora se utilizan maquinarias de cuarzo, tiene un fundamento mecánico. Los relojes de pulsera de cuarzo sustituyen el diapasón habitual en los relojes de toda la vida por un resonador de cuarzo, el cuál consigue doblar la potencia que ofrecía el diapasón, reduciendo los costes a más de la mitad, e incrementando la fiabilidad y durabilidad de la maquinaria.
Los relojes de pulsera de cuarzo son relojes que a simple vista no presentan diferencias, pero que en su interior llevan incorporada la tecnología de cuarzo. Además, los relojes de pulsera de cuarzo ofrecen la inmensa ventaja competitiva de que apenas necesitan mantenimiento, en el sentido de que el propietario no necesita hacer nada más que cambiar la batería cuando ésta deja de funcionar.
Los relojes de cuarzo aparecieron en nuestras vidas en el año 1969, fecha en la que se comenzaron a comercializar los primeros relojes de pulsera de cuarzo a través de la marca Seiko, aunque el desarrollo de toda la maquinaria corrió a cargo de la compañía francesa Lip.
A partir de ese momento, Asia se convirtió en la fábrica mundial de relojes de pulsera de cuarzo, gracias a su enorme capacidad para desarrollar tecnología y a los bajos costes laborales del continente asiático.
Desde entonces, los relojes de cuarzo han ido convirtendose en casi el único mecanismo que se utiliza en los relojes a nivel mundial.