Otra parte importante de los relojes de pulsera es, evidentemente, la correa que sujetará el reloj a la muñeca. La elección de la correa es importante no solamente por una cuestión estética sino también porque determinadas correas pueden provocar diferentes tipos de reacciones alérgicas.
Aunque existe gran variedad en los tipos de correas de los relojes, las correas más habituales son las siguientes:
- Correas de plástico o de goma: Las correas de plástico o de goma suelen utilizarse en los relojes deportivos ya que permiten sujetar el reloj a la muñeca con muy poco peso y además son muy resistentes al impacto. Las correas de plástico suelen ser muy duraderas, aunque estéticamente no sean las más bonitas.
- Acero inoxidable: son correas muy cómodas, que apenas pesan y que aportan al usuario una gran movilidad y comodidad.
- Titanio: estas correas son las ideales para los relojes de submarinismo. Son pulseras muy duraderas y resistentes a cualquier tipo de rozadura.
- Piel: son las correas más elegantes. Suelen ser de color negro o marrón, aunque cada vez hay más variedad de colores.
- Lujo: estas correas son las que acompañan a los relojes de lujo y suelen ser de plata o de oro. Son correas realmente caras, en línea con los precios de los relojes de lujo.
En un reloj de pulsera, la elección de la correa es importante y hay que prestarle el tiempo suficiente para una buena elección. La forma y color de la correa debe combinar con la esfera, ya que no todas las correas quedan bien con todas las esferas. También debe combinar con el estilo de la persona que llevará el reloj y aportar comodidad, confort y ser acorde con el uso que se le va a dar. Por ejemplo y para un reloj deportivo, no tendría sentido utilizar una correa de piel, ya que el sudor y el agua la podrían estropear rápidamente.
Aunque en la mayoría de los casos los relojes de pulsera se compran con una correa determinada, su propietario siempre tiene la posibilidad de cambiarla por otra, lo cual permite personalizar aún más el reloj de pulsera.